No tema tramitar su RFC

El principal miedo de las personas al hablar del RFC es el pago de impuestos, sin embargo, el contar con un RFC no es sinónimo de obligación a pagar tributo, sino solamente nos identifica como realizadores de actividades económicas, mismas que tampoco nos convierten en contribuyentes de inmediato, pues recordemos que hasta en las facturas de servicios aparece este código asignado a nuestra persona, porque estamos ya realizando una actividad económica, cada vez que pagamos la cuenta del teléfono por ejemplo.

El RFC también aparece en nuestros recibos de pago si somos empleados de una empresa registrada, en los estados de cuenta bancarios, en los extractos de las tarjetas de crédito, así como en las facturas expedidas por negocios que ya cuenten con su propio Registro Federal de Contribuyentes.

No tema tramitar su RFC

Así, notamos que siendo un ciudadano activo es prácticamente imposible no verse envuelto en alguna actividad económica, de ahí la importancia de realizar este trámite cuanto antes, sobre todo ahora que gracias a la tecnología los procesos se simplifican.

De acuerdo con información del portal del SAT, usted podrá tramitar este documento los 365 días del año las 24 horas del día; sólo necesitará contar con su Clave Única de Registro de Población (CURP), la información completa de su domicilio, un correo electrónico y deberá llenar la solicitud de inscripción proporcionando los datos que contiene el formato electrónico que se encuentra en la página de Internet del organismo. Una vez que llena la información requerida, el SAT le expedirá su acuse de inscripción en el RFC con cédula de identificación fiscal y, podrá utilizar su homoclave en el momento que lo requiera.

Para mayor tranquilidad, le informamos que La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) informó que cualquier habitante en México puede crear su RFC, sin adquirir obligaciones fiscales, es decir que quienes se den de alta no estarán obligados a presentar ningún aviso o declaración ante Hacienda, sino hasta que empiecen, de hacerlo, sus actividades productivas.